Gracias por visitar mi blog, aquí encontrarás labores de punto, ganchillo, punto de cruz, recetas... Espero que encuentres lo que estás buscando y sino al menos lo pases bien viendo alguno de mis trabajos.
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febrero 29, 2008

Bolsita multiuso

Esta bolsita la habréis visto en infinidad de blogs de manualidades.
Yo he hecho este paso a paso porque me parece tan útil que todas deberíamos tener una.

Para hacerla he utilizado una servilleta, un retal de tela de 45 x 45 cm y 75 cm. de cinta de raso.

Unir las dos telas por el derecho y hacer un pespunte alrededor dejando un trocito sin coser por donde le daremos la vuelta.

Planchar y doblar las cuatro esquinas hacia dentro, formando un cuadrado que tendrá la mitad del tamaño de la tela.

Hacer un pespunte alrededor del cuadrado a un cm. del borde.

Para formar la bolsita, doblar por la mitad, pasar una cinta o un cordón por las dos mitades enfrentadas y fruncir.


febrero 27, 2008

Bolso




Siguiendo con el ganchillo, aquí tenéis un bolso muy fácil de hacer y con el que os podéis atrever las principiantes porque no tiene ninguna complejidad.
Está hecho con lana gorda de tres cabos y ganchillo de 9 mm., o sea, que se hace bastante rápido.
Las flores las he hecho con perlé un poco más fino siguiendo el esquema que puse en el primer post del blog, les he cosido un botón en la parte de atrás para sujetarlas al bolso y así no necesito coserlas y las puedo quitar o cambiar de sitio cuando quiera.

Aquí teneis la explicación de cómo lo he hecho:

La Base del bolso es rectangular con los extremos redondeados.
Se trabaja en círculo y siempre por el derecho de la labor.

vta. Montar una cadeneta de 15 puntos, hacer sobre ella 14 puntos altos o palos y sobre el último punto de cadeneta hacer 7 puntos altos.
Seguir haciendo puntos altos pero ahora sobre la parte de debajo de la cadeneta. Hacer sobre ella 13 puntos altos y sobre el último punto 6 puntos altos y cerrar el circulo.

2ª y 3ª Hacer un punto alto sobre cada uno de de los puntos de la vuelta anterior excepto en los extremos donde haremos dos puntos altos sobre cada punto.

La base del bolso después de los aumentos tendrá 54 puntos.

4ª y 5ª vta. Un punto alto sobre cada punto de la vuelta anterior.

6ª vta. Trabajar dos aumentos en cada extremo del bolso dejando tres puntos centrales entre ellos.

Los aumentos quedarán así: V I I I V

7ª, 9ª y 11ª trabajar puntos altos sin aumentos.

8ª, 10ª y 12ª vtas. Igual que la 6ª

Después de la 12ª vuelta tendremos 70 puntos.

13ª a 17ª vtas. trabajar 70 puntos altos en cada vuelta, sin aumentos.

18ª vta. Rematar con punto de cangrejo.

febrero 25, 2008

Bolsitos

Alguna de vosotras ya conoce estos bolsitos, hechos a ganchillo, que puse en el foro hace algunas semanas ;hoy los pongo en el blog porque cuando estaba ordenando la librería, por casualidad han ido a parar al lado de mi gordita y me he dado cuenta de que parecen hechos a medida para ella. Le quedan todos tan bien que le he hecho estas fotos para que me digáis cuál os gusta más.

Aquí la tenéis pensando cuál de todos le irá mejor con el vestido...






febrero 24, 2008

Iniciales


Ya me falta menos para terminar de bordar las iniciales.
Espero dejarlas terminadas esta semana, como también espero no volver a equivocarme como me ha pasado varias veces con la "M". No es un esquema difícil, pero ahora que casi lo he terminado sigo pensando que tenía que haberlo imprimido más grande para contar más fácilmente las cruces.

febrero 21, 2008

Cartonnage

Esta caja me hubiera gustado hacerla yo misma, siguiendo la técnica de "cartonnage", pero de momento no he encontrado en Madrid, el cartón que se utiliza para hacerla. Si alguien sabe dónde lo puedo comprar le agradecería que me dejara un mensaje con la dirección o el teléfono de la tienda.
De momento y hasta que lo consiga me conformo forrando cajas como esta...




Si queréis saber algo más sobre el cartonnage os recomiendo esta estupenda página de Dominique Augagneur, donde vereis la catidad de cosas que se pueden hacer con papel y cartón, desde cajas, hasta muebles, pasando por lamparas, bolsos, etc.
En el apartado "Técnica en video" se puede ver en detalle como hacer y forrar una caja.

febrero 19, 2008

Como forrar un marco (última parte)








Pues ya está forrado el marco, ahora solo falta ponerle una foto bonita y colocarlo en un lugar especial de la casa para lucirlo.
Espero que las fotografías hayan sido suficientes para que os animeis a forrar uno, con papel o con tela, con lo que más os guste y si en el proceso os surge alguna duda, dejadme un mensaje en este post y trataré de ayudaros a resolverla.

febrero 18, 2008

Como forrar un marco (segunda parte)









febrero 17, 2008

Como forrar un marco (Primera parte)

Como algunas me habéis preguntado cómo he forrado el marco del regalo de Olga, voy a poneros el" paso a paso" de otro marco igual, que había forrado antes.
No creo que haga falta explicación porque hice muchas fotos, solo deciros que los pasos a seguir son los mismos tanto si lo forráis con papel como con tela, éste está forrado con papel y el del regalo de Olga con tela. Queda bien de cualquier forma.


febrero 16, 2008

Asado de ternera, de Lola Sanabria


No es una receta de cocina, sino el título de la carta ganadora del VII Concurso Antonio Villalba de Cartas de Amor.

La acabo de leer y me ha encantado!



"Tengo reservada para ti, guapa, una tapilla", así me decías nada más acercarme al cristal del mostrador. Entrabas en la cámara frigorífica y volvías con la carne, roja y brillante, como si acabaran de matar al animal. La soltabas sobre la bandeja, tecleabas el código y aparecía el precio en la ventanita.

Demasiado cara para mi bolsillo, pero yo prefería ahorrar en tomates y jamón, antes que renunciar a la tapilla. "¿Cómo la quieres, guapa?", preguntabas mientras la recorrías con la mano como si la acariciaras. Y sin esperar mi contestación, porque tú la sabías de otras veces, afilabas el cuchillo y la ibas limpiando. Yo te dejaba hacer sin hablar, no fueras a cortarte; y tú encogías los dedos de la mano izquierda, presentando los nudillos al filo del acero. Agarrabas el mango del cuchillo con la otra mano y lo movías con precisión para no llevarte ni un gramo de carne. Sólo la piel y la grasa. Me gustaba verte trabajar para mí con tanto mimo. "¿Te la meto en la malla, guapa?", preguntabas guiñándome un ojo. Y yo me ponía roja. "No, que encoge", te decía. Y tú: "¡Cuánto sabes, guapa! ¿Y cómo la preparas?". Entonces yo volvía a darte la receta: "Sal; unas vueltas en el aceite de oliva, hasta que se dore; una cebolla en aros; orégano; un vaso de vino blanco, y veinte minutos en la olla. Luego enfriar y cortar en filetes". "¡Qué bien lo haces, guapa! Tu marido debe de estar muy satisfecho", decías. Pero no, a mi marido le daba igual. "Algunos no saben apreciar lo que tienen en casa. Toma, guapa". Al entregarme la carne envuelta, nuestras manos se tocaban. Tú tardabas unos segundos en retirar la tuya y a mí se me aflojaban las piernas y tenía que hacer un esfuerzo para moverme de allí. Pasaba por la frutería a por las naranjas y los tomates baratos, luego por la charcutería a comprar la mortadela de aceitunas y el chorizo de guisar, y por último a la pescadería a por los chicharros y las sardinas. Cuando ya no tenía nada que comprar, remoloneaba un poco entre los puestos, haciendo como si mirase la mercancía, y después, a mi pesar, volvía a casa.

Agustín llegaba del trabajo y todo eran quejas. Que si estoy agotado, que si vaya vida, siempre trabajando, que si a ver si preparas pronto la cena para irme a dormir. A mí ni preguntarme qué tal me había ido. Luego se quedaba transpuesto en el sillón mientras yo ponía el vídeo con la película de Hilda y lloraba un poco, a lo tonto, con aquella bofetada del protagonista a su chica. A veces Agustín se iba a la cama antes de que terminase y cuando yo entraba en la habitación, él ya estaba roncando. Otras, las menos, se espabilaba un poco y nada más meternos entre las sábanas, se me ponía encima con esa respiración de asmático que tanto odiaba. Yo cerraba los ojos y eras tú el que me abrazaba, y eran tus manos las que subían por mi espalda y se enredaban en mi pelo, pero más suave, porque Agustín, más que acariciar, restregaba y daba tirones. Luego él se retiraba de golpe y se daba la vuelta con un buenas noches, como si nada, dejándome a dos velas y sin sueño. Antes de que tus piropos, tus guiños y tus miradas, me animaran a vestirme con mi mejor falda y mi mejor jersey; antes de que aguantara el suplicio de los tacones; antes de que me pusiera la raya negra en los ojos y el carmín en los labios; antes de que tú me dijeras tengo reservada para ti, guapa, una tapilla , yo lloraba en silencio hasta que el sueño me rendía. Pero fue conocerte, y pasar la noche soñando con que eras tú el que dormía a mi lado. Y no me dabas la espalda. Me abrazabas y me decías esas cosas tan bonitas que sabes decir. Yo volvía a la mañana siguiente al mercado, bien arreglada para ti, con el carrito de la compra, aunque muchos días no tenía nada que comprar y sólo lo paseaba de un lado a otro mientras te miraba, y tú a mí, por el rabillo del ojo. A veces me gritabas: "¿Hoy no me quieres, guapa?". Y yo que no, que tengo carne en el frigorífico, que mañana.

"Algunos hombres no saben apreciar lo que tienen. ¡Ay si no fuera porque estás casada!", dijiste el viernes antes de darme la tapilla. Y yo sentí más que nunca tener que dejarte detrás del mostrador para volver a casa. Se me hizo insoportable la sola presencia de Agustín. Se me hizo insoportable no poder verte durante el fin de semana. El mercado tenía echado el cierre y yo paseé por la acera, arriba y abajo, taconeando con rabia, como un animal al que le niegan la comida. Porque tú me alimentabas con tus guiños y tus piropos y esa manera de decir: "Tengo reservada para ti, guapa, una tapilla". El sábado se hizo interminable, a pesar de Hilda y de mis paseos. El domingo fue menos cruel. Cada minuto que avanzaba en la esfera del reloj, era uno menos para volver a verte. Un alivio mirar por la ventana y ver el sol desaparecer detrás de los edificios. Esperé en un duermevela a que la noche se consumiera, con Agustín al lado, roncando y diciendo palabras sin sentido. Lo movía un poco y él: "¿Qué pasa?". "¡Qué va a pasar!, que roncas". Se daba la vuelta y en seguida otra vez. No soportaba su sueño de cavernícola, no soportaba su despertar con el aliento a saliva rancia. Lo estuve mirando mientras se afeitaba, con los cordones del pijama colgando debajo de la tripa, y sus brazos fofos y velludos saliendo de la camiseta de tirantes. Me dio como un mareo, una náusea seca, de esas tan malas porque no tienes nada que echar. Pero yo si tenía algo que echar aunque no era comida. Me puse mi mejor vestido, ese azul que dijiste que te gustaba tanto, y unos zapatos de tacón muy alto. Pasé mucho tiempo delante del espejo cubriendo con una capa de maquillaje las bolsas de los ojos de tan poco y mal dormir; di color a mis mejillas sin jugo; pinté mis labios de rojo pasión, y me fui al mercado sin carrito. Me acerqué al mostrador, y antes de que tú hablaras, te dije: "Voy a dejar a mi marido". Te quedaste callado y miraste a un lado y a otro como si buscaras algo, luego dijiste que lo sentías mucho y yo me quedé frente a una paletilla de cordero, un pollo y un conejo, sin poder esconderme. Luego, me preguntaste muy serio qué quería, y yo te contesté sujetando el llanto: "¡Qué voy a querer! La tapilla".

Nota: Carta ganadora del VII Concurso Antonio Villalba de Cartas de Amor

Reportaje "Facilísimo.com"



"Para nuestra amiga Willma, hay algo más gratificante que completar un bonito y minucioso trabajo de manualidades: ¡regalarlo!"

Con estas palabras empieza el reportaje que el grupo Facilísimo publica desde ayer en su página web, sobre dos costureros que hice las Navidades pasadas para regalar.



Pinchad sobre la imagen si queréis ver el reportaje completo





Os pongo algunas fotos más











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