
Siempre he pensado que los regalos que más ilusionan son los que no se esperan. Por eso me puse tan contenta hace unos días, al abrirle la puerta al cartero y ver que traía un paquete que me enviaba Issabela ycon el paquete una carta muy cariñosa en la que entre otras cosas me decía:
"Hace unos días acompañé a una amiga a comprar tela para el vestido de fallera de su hija y en la tienda encontré un cajón de retales divinos y no resistí de seleccionar algunos para ti."
Los retales son los que veis en la parte de arriba de la foto, son las telas con las que se hacen los trajes de fallera, (para quienes no lo sepan, es el traje regional de la mujer valenciana) uno de los trajes regionales más bonitos, por no decir el más bonito de los que conozco. Os pongo la foto de un traje precioso, para que veáis como es.
Además también me envió la tela para hacer este precioso delantal que vio en el blog de
Pilar y que pienso hacer muy pronto.
Issabela, los retales me encantan, pero su procedencia y el detalle que has tenido al acordarte de mi mucho más.
Ya te lo agradecí por escrito y te dije la ilusión que me había hecho, pero espero darte de nuevo las gracias y conocerte personalmente en mi próximo viaje a Valencia, que confío será dentro de muy poco tiempo.